Saturday, May 24, 2008

Crítica al Plan Juan Gómez Millas y su Reorganización espacial y urbana.



“El desarrollo del medio urbano es la educación capitalista del espacio” (Attila Kotanyi, Raoul Vaneigem)

Teniendo en cuenta que uno de los puntos focales de nuestra lucha universitaria es el Plan Juan Gómez Millas, y el reordenamiento espacial de nuestro campus, me parece pertinente hacer una crítica desde el situacionismo y el urbanismo unitario.
La sociedad “espectacular” en que vivimos, última forma del capitalismo, que mediatiza las relaciones sociales a través de imágenes desvinculadas de la vida misma, tiene en la arquitectura su carta esencial.” El capitalismo moderno, que organiza la reducción de toda vida social a espectáculo, es incapaz de ofrecer otro espectáculo que el de nuestra alienación. Su sueño urbanístico es su maestro de obras.”(1)
La arquitectura es ideología en si misma. Ella trata de hacernos creíble nuestra inclusión dentro de un sistema mercantil en que “todo se nos muestra como posible”, pero posible dentro de lo márgenes que el sistema mismo provee como necesarios y absolutos.
En ese sentido, toda planificación urbana y geográfica es la materialización de una sociedad basada en imágenes, un ordenamiento preestablecido por otros, para nosotros. Estamos siendo amoldados y condicionados en nuestra vida cotidiana desde nuestra movilidad espacial y en las imágenes que se desprenden de ella.
La construcción de un nuevo edificio de Facultad irá acompañado de la creación, necesaria para el sistema, de una serie de nuevos edificios, construcciones mercantiles para nuestra inclusión en su circuito de compra y venta. No será muy ilógico pensar que tendremos nuevos lugares de reunión condicionados para la adquisición de bienes y servicios que NO queremos NI necesitamos. El nuevo ordenamiento espacial nos pondrá necesariamente en un plano de nuevas “imágenes” de lo posible para ellos. “Toda planificación urbana se comprende únicamente como campo de publicidad-propaganda de una sociedad, es decir: como organización de la participación en algo en lo que es imposible participar.”(2)
La idea clave es la de “condicionamiento”. La adquisición de bienes y servicios por parte del sistema se hace inevitable desde que nuestros recorridos y espacios estarán siempre dados de antemano. ¿No es una muy buena opción para el enemigo un nuevo edificio, un nuevo número de recorridos dentro del campus, un nuevo mundo de locales de expendio de productos previamente licitados?
Lo que el urbanismo promete es la felicidad. El urbanismo será juzgado por tanto en función de esta promesa.En este sentido, La constitución de la toma es una acto revolucionario y discontinuador, desde que estamos ocupando los espacios urbanos en que nos desplazamos diariamente, los lugares de nuestra vida cotidiana y los estamos amoldando y haciendo para nosotros, a nuestra felicidad. Estamos resistiendo allí donde el ojo ve, las piernas se mueven, donde compartimos sonrisas, donde estamos. La crítica al nuevo plan espacial es una crítica viviente, es decir el “establecimiento de las bases para una vida experimental: reunión de creadores de su propia vida en terrenos equipados para sus fines” (3). La coordinación de los medios artísticos y científicos de denuncia debe llevar a una denuncia completa del condicionamiento existente. Se está resistiendo con los medios que conocemos y nos han sido dados en la Universidad: la razón, no la barbarie.
La Toma es la construcción de una situación, es la alteración subversiva del orden espacial, es la realización de lo real, no de lo posible “IRREAL”.

No necesitamos armas, no necesitamos banderas, no queremos y daremos sangre a nadie.
A la violencia opongamos subversión espacial, a la imposición forzosa de nuevas formas urbanas opongamos construcción de situaciones.

Vida a la Vida.


Tarde cálida de un mes de otoño que ya termina.

Notas: 1, 2 y 3 en: Kotanyi, Attila; Vaneigem Raoul, en “Programa elemental de la oficina de urbanismo unitario”, 1961. Publicado en el # 6 de Internationale Situationniste. Traducción extraída de Internacional situacionista, vol. I: La realización del arte, Madrid, Literatura Gris, 1999.